El estrés está asociado con una gran cantidad de actividades que desempeña el ser humano en la actualidad. Cuando accedes al mercado laboral, tus niveles de estrés aumentan, porque tus exigencias y responsabilidades también lo hacen. En tu trayectoria académica afrontas cargas de trabajo intensa, presión por las evaluaciones y ello se suma lo referente a tu vida personal.
Aprender a reducir tus niveles de estrés es una habilidad, que te acompañará, no solo a lo largo de tu experiencia universitaria, también estará presente dentro de tu desarrollo profesional y personal. Con lo anterior en mente, hemos redactado este artículo, en donde te compartimos estrategias efectivas para reducir el estrés, con la finalidad de que las pongas en práctica y compruebes por ti mismo sus beneficios e impacto dentro del proceso de mantener un equilibrio saludable mientras desarrollas tus estudios universitarios en México.
1. Planificación, Organización y Gestión del Tiempo.
Un horario basado en metas realistas es el primer paso y uno de los más efectivos para reducir el estrés. Todos los seres humanos tienen días de 24 horas. Algunos ocupan mejor ese tiempo y obtienen mejores resultados, porque parten de un plan y conocen tanto el tiempo que les toma como el tiempo que requieren para realizar sus actividades.
Las metas realistas parten del conocimiento de ti mismo y de saber que hay actividades que te toman mucho tiempo, pero son necesarias; a la vez hay otras actividades que realizas de una manera muy rápida, son necesarias y te generan un sentido de bienestar. Toma consciencia de los tiempos que requieres, planifica y organiza para cumplir todas tus responsabilidades.
2. Apoyo Social.
Cuando estableces y mantienes conexiones sociales, puedes compartir con otras personas tus preocupaciones, temores y desafíos. En ocasiones Quienes te escuchan afrontaron algo similar y te aportan sugerencias, que te llevan a encontrar un curso de acción.
En otras ocasiones únicamente te escuchan, pero detrás de ese acto surge una sensación de apoyo emocional, que te permite sentirte respaldado, menos abrumado y de esa manera tu organismo reduce sus niveles de estrés. Recuerda que el apoyo requiere de conexiones reciprocas, así que también te tocará escuchar y reforzar, de esa manera, los vínculos con otras personas.
3. Ejercicio y Alimentación Saludable.
Cuando complementas una alimentación saludable con la actividad física regular, no solo mejoras tu condición física e imagen externa, sino que proporcionas a tu cuerpo nutrientes, vitaminas, minerales, proteínas y la segregación de sustancias, que te permiten tener un mejor estado de ánimo, reducir tus niveles de estrés y mejorar tus procesos cognitivos.
La actividad física regular te permite reducir tus niveles de estrés y tensión, al activar diversos grupos musculares, dentro de la realización de una actividad que proporciona oxigenación a tu organismo. Sin embargo, si descuidas tu alimentación, te expones a descompensaciones y posibles problemas de salud.
4. Técnicas de Relajación.
Existen varios tipos de meditación, los cuales se han utilizado para obtener diversos beneficios. En la actualidad ha cobrado relevancia el mindfulness, técnica de meditación aplicada en el ámbito profesional y también en el académico, para lograr que los involucrados despejen su mente y tengan una concentración plena en el momento presente.
Al despejar tu mente y ubicarte en el momento presente, reduces tus niveles de estrés, porque te enfocas en realizar lo que tienes planificado en ese momento, sin prestar demasiada atención a eventos pasados o futuros. La concreción de actividades te lleva a un sentido de satisfacción y autorrealización, porque se conecta con el cumplimiento de tus objetivos académicos, profesionales y personales.
5. Buscar Ayuda Académica.
Cuando la carga de trabajo académico resulta abrumadora, pedir ayuda es una estrategia inteligente para mejorar tu rendimiento académico y reducir tus niveles de estrés. Los círculos de estudio, tus compañeros, profesores y servicios de tutoría especializada pueden ser tus mejores aliados.
6. Descanso Adecuado y Tomarse Tiempo para Uno Mismo.
Una rutina de sueño regular es un factor determinante para el bienestar de una persona. Si agregamos que en tu caso estarás expuesto a intensas cargas de trabajo académico y diversas fuentes de estrés, el establecimiento de hábitos de sueño saludables resulta fundamental para reducir tus niveles de estrés, aumentar tu capacidad de concentración y propiciar una mejor retención de información.
Sin embargo, el descanso no se limita únicamente a dormir una cantidad determinada de horas al día. El cerebro del ser humano trabaja, aunque la persona esté dormida. Por lo anterior, es necesario dedicar tiempo a la realización de actividades de relajación, como lo puede ser practicar algún pasatiempo, tener una platica informal con integrantes de nuestro circulo cercano, dar un paseo al aire libre, acudir a tu cafetería favorita o cualquier otro tipo de actividad que te genere sensación de descanso y relajación.
7. Participación en Actividades Extracurriculares.
Las actividades extracurriculares te permiten desconectarte de las presiones académicas y tener un espacio de relajación, relacionado con el cuidado de ti mismo. Cuando aprendes nuevas actividades, ejercitas tu mente y permites que procese de una manera diferente los efectos generados por la tensión y el estrés.
8. Buscar Orientación Profesional.
En ocasiones tendrás que tomar decisiones académicas, que tendrán un impacto significativo en tu perfil académico y profesional. Sin embargo, no tienes claro que elegir y las personas de tu circulo cercano tampoco saben que aconsejarte, porque ellos nunca experimentaron tu situación.
La incertidumbre genera estrés y preocupación, pero ello de ninguna manera implica que lo debas afrontar solo. Los consejeros de orientación profesional o los asesores académicos de tu universidad te puedan ayudar o acercarte a las personas indicadas, para que recibas la información adecuada y puedas tomar la mejor decisión.
En síntesis, la vida universitaria en México puede ser estresante, pero con la combinación de estas estrategias estarás más cerca de aumentar tus posibilidades de éxito en esta etapa tan importante de tu vida. Presta atención a la organización, el apoyo social, el cuidado personal, la relajación y el descanso para mantener un equilibrio saludable y reducir tus niveles de estrés.


